Paz en nuestros corazones, nuestras familias y la protección de nuestros hogares
El hombre nunca ha vivido en un mundo en el que no faltase la paz. Pero la falta de paz que más hiere al ser humano es la del espíritu. Ningún otro conflicto nos derrumba con más fuerza como la falta de paz espiritual y es la causante todos los demás problemas en nuestra sociedad.
Saber perdonar a los demás y perdonarse así mismo es una tarea muy difícil, pero podemos hacerlo llevados de la mano del Señor. Él, es la Paz misma y a través de Su Misericordia infinita nos llena de ella, para poder entonces llevarla aquellos que nos rodean.
“Si la paz y la tranquilidad reinan en nuestro hogar y nuestra familia, ésta será como una pequeña llama que brillará e iluminará no solamente nuestros hogares sino también un poco más allá y donde quiera que se muevan los que vivan en ese hogar. Esa alegría, paz y tranquilidad irá con ellos a todas partes, por lo que siempre habrá luz en el mundo”. (A.L, madre de familia)
“El amor, es el cielo que nos está dado ya aquí en la tierra” (Sor M. Faustina, Diario 278)
“Qué paraíso hay en el alma cuando el corazón siente ser amado por Dios…….” (Sor M. Faustina Diario 1156)
El Señor prometió a Santa Maria Faustina que protegería las casas y las ciudades donde se encontrase y venerase esta imagen. Antes de colocarla en vuestros hogares, llevarla a que sea bendecida. Un día realmente especial para hacerlo, es el segundo domingo de pascua, día de la Divina Misericordia “Por medio de esta imagen colmaré a las almas con muchas gracias, por eso, que cada alma tenga acceso a ella” (Diario 570)