EL ABORTO Y LA DIVINA MISERICORDIA
Mi amadísimo hijo,
Si supieras lo mucho que te amo y cómo sufro al sentir tu dolor y tu confusión. Yo estuve allí contigo en cada momento de tu vida, y sobre todo en esos momentos terribles en los que te equivocaste y decidiste terminar con la vida de tu hijo a través del aborto.
Yo quiero que sepas que te amo intensamente y quiero que vuelvas a mí. No quiero que sufras más. Deseo tu felicidad y quiero y necesito que te reconcilies conmigo.
Sé, que lo que hiciste fue terrible, pero yo, que vine a este mundo para dar mi vida por ti, deseo perdonarte y que comiences de nuevo. Que a partir de ahora reine la paz y la felicidad en tu corazón y en tu hogar. No te sueltes de mi mano y confía en Mi Absoluta y Gran Misericordia. El que confía en Mí, recibirá grandes gracias, la paz en este mundo y la felicidad eterna.